1.09.2007

Año nuevo ... y nada nuevo por aqui

Lo triste de empezar un nuevo año es que normalmente no supone nada nuevo. si lo anterior fue maravilloso, pues miel sobre hojuelas pero como no suele ser así, al menos en mi caso es que a uno se le quitan las ganas de celebrar nada.
Y ya de paso, ahí le duele. Me gustaría más la navidad si no tuviéramos que celebrar nada. A mi, la verdad no me queda ni maldita la gana de celebraciones, pero no te queda más remedio que integrarte en la dinámica colectiva del asunto y ahí le duele.

Y los regalos. ¡Ay los regalos!. Si algo es realmente absurdo es el gastar por gastar. Me puede. Con mucho esfuerzo he logrado que no me regalen nada. Que raro soy ¿no?. El cso es que no necesito nada. A decir verdad si, pero no es cuestión de dinero y como las cosas que quisiera no me las van a dar, pues no quiero nada. Sencillo ¿no?. Pues no señor años de trabajo y marginación social navideña me ha costado pero lo he logrado. Este año no se ha tirado el dinero en mis regalos. Creo que puedo estar moderadamente satisfecho.

Pasado todo esto, abordemos el 2007. Como cualquier persona de bien tendría que apuntarme a un gimnasio. ¿Por lo comido? No, que vá... en realidad no he comido tanto, pero la inactividad casi permanente me está dotando de una forma física lamentable y aprovechando el nuevo año podría intentar remediarlo. ¿El colesterol? bien gracias, gordito y creciendo; el año que viene se me va ya a la mili.
También podría embarcarme en una colección de fascículos que me permitiera el tradicional pasatiempo de perseguir al kiosquero en busca del fascículo perdido y que no me permite encuadernar el libro de marras.
Casi mejor no hago nada. Como propuesta de año nuevo me comprometo a que el próximo fin de año me comprometeré a algo... probablemente.

Si la navidad me gusta, ¿por que me sienta tan mal?